Quienes llegan o salen de la urbanización Villa Dariana, al suroccidente de Valledupar, aseguran que las cosas no andan bien en este sector; luego de pasar por el barrio María Camila y llegar al puente de la entrada ubicada entre las manzanas 30 y 31, se encuentran con el primer problema.
La calle polvorienta durante el verano, en estos días de lluvia está transformada en un enorme lodazal. Los conductores que por allí transitan, lo piensan dos veces ante el riesgo de enlodar sus vehículos o afectarles la suspensión.
“El otro día me caí con una pasajera en ese charco”, relató Mario Salcedo, mototaxista.






