Un universitario que no se recupera de las heridas de bala que sufrió hace dos años, pide a la justicia celeridad en el proceso de reparación integral que instauró, para que los culpables de su tragedia paguen económicamente por los daños que le ocasionaron.
Aunque han transcurrido casi dos años de la trágica noche en que la vida de Edwin Plata Ospino, estudiante de ingeniería de sistemas, dio un giro de 180 grados, este universitario recuerda como si fuera ayer, cuando su amigo Estivenson Rafael Santiago Viloria, luego de una noche de parranda le propinó cuatro impactos de bala con el arma de dotación perteneciente a la empresa de vigilancia para la cual trabajaba.
El agresor, fue condenado a 12 años de prisión por el delito de tentativa de homicidio y hoy está preso en la cárcel de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar.






