Un verdadero ejemplo de inclusión y participación electoral fue el que se vivió esta semana en un colegio de Valledupar. La elección del personero estudiantil se convirtió en una muestra de cómo la democracia no discrimina y le dio la oportunidad a un alumno con condiciones especiales de representar a sus compañeros ante los directivos del plantel educativo.
El ganador fue Samuel Costa Morón, un niño con dificultades neurológicas múltiples quien no tuvo obstáculos para desarrollar su campaña de manera igualitaria a sus compañeros. La silla de ruedas, y sus limitaciones en el habla no fueron impedimentos para alcanzar la tan anhelada meta de ser el personero 2014 del colegio.
Samuel es un gran modelo de conquistas que ha ganado el respeto, la admiración y el corazón de toda la comunidad educativa.






