Por Abdel Martínez Perez.
Luis Antonio Acevedo Cantillo, de 52 años, oriundo de Valledupar, un ebanista, creyente desde hace 22 años, ante una extraña enfermedad que, pese a los años nunca fue descubierta, fue desahuciado por la ciencia, por los hechiceros, brujos y curiosos.
En los últimos años se ha dedicado a impartir tratado, o hablar de la palabra de Dios alternando con la siembra de radios, es decir regala transistor a las personas que “Jesucristo se la pone en su camino, sin distingo de razas, creencias, ni clase social”.






