Para sobrellevar la escasez de agua, en el patio del centro asistencial fue construido un tanque de almacenamiento, pero usuarios aseguran que no es una solución al problema.
Aunque con una turbina, las directivas del hospital tratan de abastecer las instalaciones, se ha vuelto común ver en los pasillos y consultorios, enormes tanques de agua como plan de contingencia ante la sequía, que según manifestaron algunos usuarios lleva por lo menos cinco meses.
“El agua parece un vampiro, solo llega de noche”, dijo uno de los afectados que solicitó reserva de su identidad.






