Semáforos como el de la carrera 23, carrera 11 y la carrera 9, son algunos de los que constituyen el punto neurálgico cuando de caos vehicular y accidentes se habla; así lo ha manifestado la mayor parte de la comunidad de Valledupar que se encuentra inconforme, puesto que la semaforización en la ciudad no contribuye a mejoras sino que por el contrario es un servicio que resta beneficios a la población.
Óscar Tom, secretario de Tránsito, atribuye los inconvenientes presentados a la temporada invernal, lo que ocasiona muchos altibajos de voltaje en el suministro prestado por la empresa Electricaribe, “cuando se da esto los semáforos quedan intermitentes y se desconfigura la sincronización que se tienen en todas las calles, así mismo se han quemado muchos por la misma oscilación de la electricidad”.
Además indicó que la empresa Electricaribe ha enviado personal para hacer los empalmes y las correcciones pero aún así se han visto afectados, “nos toca hacerlo en su mayor parte manualmente, con cada semáforo porque aún no tenemos la comunicación por fibra desde la central semafórica hasta la red semafórica completa”.






