De nuevo se repite la historia sobre deportistas del Cesar que les toca irse a otros departamentos para asegurar un buen futuro en su carrera deportiva.
Recordemos a Suleima Aramendis, nuestra gran lanzadora de jabalina que se fue a representar a Antioquia, a Helena Guerrero, la velocista de Codazzi que se fue a Risaralda, a Ady Durán que emigró a Bogotá y otros que se fueron y se quedaron dándole gloria a quienes le brindaron ayuda, como Gilmar Mayo que se hizo conocer en Antioquia.
Ahora es nuestra mejor patinadora Andrea Cañón quien vuela al departamento de Bolívar, también se va una joven promesa del tenis a Barranquilla, como lo es Pablo Daniel Ávila y quien en Codazzi aprendió a jugar viendo por televisión los partidos de Rafael Nadal. Otros deportistas inconformes están empacando maletas pero no saben que rumbo tomar. Jhon Ochoa, el patinador del Club Los Ponys, medalla de plata en los Juegos Nacionales podría regresar a Cali, donde se entrenó con los que fueron sus rivales, de esa manera fue salió adelante en las justas.






