Enfermo, con las hojas amarillas y botando la savia, está el icono natural y representativo de Valledupar, el palo de mango ubicado en la plaza Alfonso López, el cual ha sido inspiración musical de infinidades de artistas y aposento de vendedores, visitantes y participantes del Festival de la Leyenda Vallenata.
Sus 80 años de vida no son la causa de su enfermedad, según los expertos, esto se debe a la falta de cuidado por parte de las entidades de control como Corpocesar y el ICA.
A esto se le suma el mal uso que hacen de el en temporadas de navidad cuando le colocan los adornos navideños insertan puntillas, pese a las restricciones y los comparendos ambientales que fueron implementados con el fin de evitar que se fijen avisos en los árboles.
Los ciudadanos comprometidos con la causa natural, y el Movimiento Progresista, realizaron una petición para que el icono natural como es el palo de mango, fuera intervenido para evitar que tenga que ser cortado acabando con el patrimonio natural.
La Concesión de Alumbrado Público, comprometidos con la causa suministraron las herramientas para realizarle al palo de mango una poda técnica que rehabilite los conductos del árbol, según Carlos Andrade de Ávila, estas podas son de gran ayuda para la recuperación del árbol.
Agregó además, que el comején que se encuentra en las ramas del palo de mango no lo afecta pero que el ICA, puede suministrar los medicamentos para contrarrestar las plagas y vitalizarlo.
Una situación parecida vivía el árbol hace cerca de 16 años, y el entonces alcalde, Elías Ochoa Daza, ordenó unos trabajos de remoción de un cascote de cemento que le cubría las raíces, además de retirarle la plaga de sus ramas, cambiarle la tierra y abonarlo, con lo cual el palo de mango revivió.






