Entre las zonas más afectadas por el arrojo de material de desecho y escombros de construcción, están los lotes aledaños a la iglesia del barrio María Camila Sur, una zona que sufre por este flagelo que pone en jaque al humedal que se encuentra frente al parque principal de este sector.
Tal como lo pudo constatar EL PILÓN durante una visita de inspección a este sector, al lado del humedal, hay montañas tras montañas de escombros que se mezclan con los cúmulos de ramas y hojas, producto de podas y talas de árboles de toda la ciudad.
“Desde la esquina del humedal, hasta el Megacolegio, todo es usado como basurero, hay escombros por todos lados y a toda hora es posible ver cómo llega un carromula tras otro a tirar sus desperdicios. Ellos ganan y el barrio pierde” dijo Margarita Olmedo, habitante del barrio.






