Las casas demolidas en la manzana 128 del barrio Pablo VI, donde prevén ampliar el Estadio de Fútbol de Valledupar- se han convertido en el refugio propicio para malhechores, que tienen azotados a los vecinos de la zona.
Los querellantes aseguran que pasar por el sector se ha convertido en un peligro latente para los transeúntes, puesto que en el momento menos esperado salen atracadores que los despojan de sus pertenencias. Allí se han registrado varios casos de hurtos de bolsos, celulares, motos y dinero.
El nuevo Estadio de Fútbol de Valledupar será construido con las nuevas y mejores especificaciones técnicas exigidas por la FIFA.






