Créditos:
Merlin Johana Duarte G.
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Los habitantes de la calle 21 con carrera 18D del barrio 1 de Mayo afirman estar cansados del ruido de una chatarrería que desde hace cuatro años se estableció en dicho vecindario y el ruido que genera su actividad no los deja dormir tranquilos.
Expresan los ciudadanos que varios son los inconvenientes que ha causado este negocio por lo que solicitan a las autoridades competentes hacer uso de la ley para poder reubicar la chatarrería que ha generado disgustos entre el propietario del local y los residentes. Tanto así que las discusiones han ido a parar a la Unidad de Reacción Inmediata (URI)
“Amí el olor de las baterías me tienen mal por que sufro de la presión y me toca ir a consulta médica”, afirmó una de las vecinas. Así mismo, expresó que su propiedad ha sido invadida por los camiones que llegan en el día e incluso en la madrugada para recoger la mercancía que llevan hacia otros lugares.
Por su parte Juan Manuel Tavera, propietario de la Chatarrería manifestó que en su establecimiento no se trabaja por las noches, sólo en el día y en horarios de oficina para no perturbar a nadie. Manifiesta que lo dicho por los vecinos es una calumnia porque sólo se manejan desechos industriales, no aceites. “Sólo un día una persona abrió un gas propano y eso fue lo que alarmó a los residentes pero no pasó a mayores” expresó.
En cuanto a los documentos que verifican que el local sí puede funcionar en este sector de la ciudad, el propietario afirma haberlos llevado a la Alcaldía y estar legalmente constituidos. Los vecinos dicen que las denuncias que han hecho ante la Administración han sido en vano porque, según ellos, el señor Juan Tavera compra todo.
Pero el propietario Tavera considera que si existe algún inconveniente con los habitantes deberían dárselos a conocer para solucionarlos. Indicó que “solo genero empleos alrededor de 11 fijos y de 40 a 50 temporales por lo que no encuentra explicación a las denuncias.






