Una grave situación de presenta en el corregimiento de Río Seco de Valledupar, donde el Inspector de Policía de esa localidad, Luís Eduardo Vega Daza, denunció que desde el mes de noviembre del año anterior los habitantes no cuentan con un puesto de salud que atienda sus necesidades, las cuales en los últimos días han sido criticas debido a un brote de diarrea y vomito que se registra.
Vega Daza aseguró que ya pasaron la solicitud de manera formal ante la Secretaría de Salud Municipal para que asignen una enfermera o un médico que permanezca en la centro asistencial y dar atención a los habitantes.
Ante la solicitud, el inspector manifestó que obtuvo como respuesta que las enfermeras renuncian al cargo por qué reciben amenazas en ese corregimiento. Este mismo argumento ha sido sustentado por varias enfermeras.






