Una emergencia sanitaria se presentó a la altura del Hospital Eduardo Arredodndo Daza, por un brote de agua ensangrentada y residuos de matadero que por presión salía por una alcantarilla del sector.
El jalón de orejas es para la empresa Coolesar, que en repetidas ocasiones ha causado molestias a la comunidad y a los funcionarios del Hospital, puesto que hace unos meses las aguas enrojecidas brotaron por los sifones del establecimiento sanitario.
Según informe de Emdupar, la situación presentada en el colector de aguas residuales de la Calle 44, fue producto de la falta de responsabilidad del manejo de residuos sólidos orgánicos y que durante la inspección ocular pudieron presenciar los brotes compuestos de sebo, vísceras, pelo, boñiga y gran cantidad de trozos de coágulos de sangre, que taponaban el sistema de alcantarillado, por lo que llamaron la atención a la empresa vallenata.






