Ante la falta de una institución debidamente constituida y de sociedades protectoras de animales, una mujer de Valledupar hizo un acto que pocas personas se atreven a hacer. Cuando iba en camino a su casa luego de buscar a sus hijos al colegio, Vivian Rincón Royero vio un perro de raza labrador dorado tirado en la calle, el animal presentaba una herida grande en una de sus patas traseras.
“El pasado miércoles en las afueras del colegio de mis hijos, por la glorieta de Los Gallos, me encontré un perro con una herida muy grande, tanto que hasta se le veía el hueso de la pata trasera, lo llevé a una veterinaria y el dueño me cobró cien mil pesos y no le hizo nada, cuando llegué al día siguiente estaba en las mismas condiciones, al ver que no hacían nada por el animal decidí llevármelo a otra veterinaria llamada ‘Pulgas’ ubicada en el barrio La Esperanza y allá lo están atendiendo”, contó Rincón Royero a este medio de comunicación.
El perro es examinado y tratado para que su salud mejore, le han hecho rayos x con el cual se pudo determinar que tiene una fractura en su pata trasera, se le está suministrando antibiótico y se le realizan las respectivas curaciones en la herida que tiene.






