Redes energizadas enredadas en los techos de viviendas, arboles cercas y postes de madera, es el panorama que afrontan los habitantes del barrio La Concepción del corregimiento de Aguas Blancas, lo que los mantiene en una constante zozobra.
“Gracias a Dios no ha pasado una tragedia mayor, pero estamos expuestos a accidentes; lo que más nos preocupa son los niños, puesto que ellos no ven el peligro”, manifestó José Zapata Mirada, uno de los afectados.
Estas líneas hacen parte de un proyecto de normalización para 162 viviendas realizado en el 2008, donde el Estado invirtió 335 millones de pesos, ejecutando sobre el papel un 95%. “Pese a que Energía Social anunció por prensa con bombos y platillos la mejora en el servicio en ese sector, hasta la fecha todo está igual o peor aún”, argumentó el querellante, quien hace un llamado a los entes de control para que ‘ponga en cintura’ a los responsables de esta problemática.
Por su parte el vocal de Control de los Servicios Públicos Domiciliarios, Erney Galván Rodríguez, afirmó que “estuvimos haciéndole acompañamiento a la comunidad, porque ellos están creando una Asociación de Servicios Domiciliarios y nos encontramos que el proyecto de normalización eléctrica estaba abandonado. Se sobrentiende que esos recursos se podrían perder con el silencio cómplice de la Superservicios y el Ministerio de Minas. Lo que aún no saben los usuarios es que esos dineros saldrían de ellos mismos a través de la energía consumida dejada de facturar porque estarían facturando con lectura estimada alrededor de tres mil pesos por suscriptor para que éstos no reclamen y también para que no denuncien”.
Voz de Electricaribe






