Con el inmueble del Concejo Municipal, ventanas de la Alcaldía, oficinas de Gestión Social y del Adulto Mayor destruidas, documentos y computadores averiados, se encuentra el municipio de Curumaní tras las protestas que se registraron el pasado fin de semana por el precario servicio de energía.
Cabe recordar que un grupo de habitantes de esta población arremetió contra el Palacio Municipal y el Concejo de esa localidad, rompiendo vidrios, desocupando las oficinas, bloqueando con tractomulas y árboles la vía que comunica al Cesar con el interior del país, situación que fue contrarrestada por acciones del Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad.
“Las personas se sienten cansadas por las fluctuaciones e interrupciones constantes del servicio de energía. La gerente de Electricaribe, Mónica Hoyos, siempre nos promete que el servicio va a mejorar y no cumple su palabra. El viernes 4 de abril, suspendieron el servicio y Hoyos dijo ante varios medios de comunicación que sería desde las 10:00 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde, porque iban a colocar un regulador para evitar los altibajos, pero llegó la noche y estábamos sin luz. El servicio se fue nuevamente el sábado, por lo que la comunidad se sulfuró”, manifestó el alcalde de Curumaní, Henry Chacón Amaya.






