Pese a la disminución de riñas y lesiones personales en un 71%, durante el primer fin de semana de aplicación del decreto 0255 del 26 de julio de 2013, que regula el consumo y venta de licor, los comerciantes y taxistas aseguran que la nueva norma los llevará a la ruina.
La medida que hoy cumple su segundo fin de semana, tiene como objetivo mejorar la seguridad y consiste en que mientras los establecimientos dedicados solo a la venta de bebidas alcohólicas como estancos y fuentes de soda deben cerrar sus puertas a la medianoche, las discotecas y demás expendios de licor a puerta cerrada, pueden atender al público hasta la 4:00 de la madrugada.
“Nosotros tenemos problemas en seguridad y precisamente queremos poner la ciudad en orden, que mejoren los niveles de seguridad y para eso se implementaron esas medidas que vamos a ir evaluando”, explicó el alcalde Fredys Socarrás.






