Una familia residente en el sector del Parque Blanco del barrio Sicarare intenta persuadir a varios habitantes del sector, para abrir una calle sobre este lugar de recreación de los niños, que según los denunciantes, es para abrirle el espacio a una de sus hijas que adquirió un carro y requiere romper ese entorno urbanístico, para poder llegar en el vehículo hasta su casa, sin importarle los prejuicios de sus vecinos, a quienes les tocarían demoler sus rejas metálicas de seguridad, postes de energía y de teléfonos e inclusive árboles.
La controversia se registra sobre la carrera 5B con calle 20C, donde según el interesado, al parecer quiere que sea abierta la calle, tras la destrucción de un tronco de árbol de almendro que impide el paso y a su vez sirve de seguridad para los niños que juegan en el parque, al igual que hacer correr unas rejas metálicas de varias casas instaladas desde hace más de 12 años y el traslado de tres postes de concreto que sostiene las líneas de energía y teléfono, para que el automotor pueda pasar sin mediar el peligro que representa para quienes a diario se divierten en el Parque Blanco.
La mayoría de los habitantes de ese sector están en desacuerdo con las pretensiones de su vecino en querer destruir algo que está planificado por la Alcaldía en beneficio de la niñez y la juventud, que según los posibles afectados, son ellos, quienes violan las normas urbanísticas, por el solo hecho de haber alzado un poco más las rejas de lo que estaba antes.






