Por Abdel Martínez Pérez
Una conmovedora declaración hizo a EL PILON un miembro de Alcohólicos Anónimos del grupo 11 de mayo de Valledupar que estuvo perdido en el licor y por culpa de ese vicio, perdió a su esposa, su casa y parte de su familia, pero que luego de haber recapacitado bajo la ayuda de sus padres y amigos, fue orientado e inducido a ingresar a este grupo anónimo.
“Yo comencé a tomar licor desde los 13 años, hoy en día tengo 35 y hace solo dos años atrás decidí aborrecer el trago por el daño grave que le estaba causando a mi organismo e inclusive a mi vida personal, porque prefería más al licor que a mi propia mujer, quien me abandonó por dejarme llevar de ese vicio y de algunas personas que dicen ser amigos de uno, que solo lo conllevan es al abismo”.






