El parque ubicado detrás de la sede de Serdeportes, en el barrio Pablo VI, es uno de los que muestra la difícil situación que atraviesan estos sitios de recreación en la ciudad.
El parque ubicado detrás del parqueadero del estadio Armando Maestre Pavajeau, parte posterior de la Serdeportes, está destruido, resquebrajado y además se convirtió en ‘carpas’ de drogadictos que llegan a cualquier hora del día a consumir drogas al sitio.
Belinda Otero, residente a pocos metros del lugar, afirma que todo eso se debe a la soledad del sector, “pocas son las personas que transitan por estos lares, uno que otro deportista, no es más”.






