“La historia se repite, hace 20 días también se inundó la calle de aguas residuales mezcladas con desperdicios de vacas”, manifestó Naila Pedrozo, comerciante que tiene un puesto de jugos naturales, en la calle 44 con carrera 20, esquina del Hospital Eduardo Arredondo Daza del barrio San Martín.
La comerciante aseguró que desde hace dos días, desde el pasado sábado, colapsaron por lo menos tres manjoles del sector.
“Es un olor de desechos humanos mezclado con sangre y boñiga de vaca”, así describió la fetidez.






