Despedida a una tradición en la ciudad
Ayer fue sepultada la señora Luisa López de Pertuz integrante del grupo de mujeres criollas del popular merendero ‘El Hueco’ situado en la carrera novena en el tradicional barrio Cañaguate de Valledupar.
La señora Luisa Eusebia López de Pertuz murió el sábado pasado. ‘Icha’ como le decían sus amigos, era una “Cañaguatera de pura cepa” que aprendió el oficio de la preparación de alimentos con su madre, la señora Carmen Rosa Molina, más conocida como ‘La viuda’, quien inició el negocio y luego lo retomó su hija.
El lugar se logró posicionar como uno de los negocios de comida autóctona más predilectos de los vallenatos, donde se comen arepas asadas, fritos, sancocho, peto, entre otros platos.
Sus amigos la recuerdan como una mujer alegre, extrovertida y una bailadora incansable, y además una persona muy activa a pesar de sus 72 años, pues también pertenecería a la congregación de los Hermanos de Jesús, y era una activa integrante de las ‘indias’ que celebraban el milagro de la Virgen el 29 de abril de cada año.
Hace ocho meses le descubrieron un cáncer de pulmón, producto de sus actividades alrededor del fogón y de su afición al cigarrillo que terminó con su vida. Murió en la ciudad de Santa Marta, donde le practicaban una quimioterapia.
A los actos fúnebres asistieron un nutrido número de habitantes del barrio Cañaguate y la congregación de los Hermanos de Jesús.
La señora Luisa, junto a la Bella era una de las mujeres que hacían parte de la historia y tradición de la ciudad desde la gastronomía.






