Miles de familias que habitan en los barrios subnormales de la margen derecha del río Guatapurí, permanecen en la completa miseria, en medio de la ruina, abandonados por el Estado.
En esta zona, de reserva forestal y de alto riesgo, por posibles estragos que pueda causar el río, el Gobierno no puede invertir un solo peso.
En barrios como Pescaito, Zapato en Mano, Nueve de Marzo, La Esperanza, Camilo Torres, Canta Rana, El Paraíso y 11 de Noviembre, entre otros, son pocas las oportunidades de trabajo que tienen sus habitantes. Unos por sus condiciones de no tener formación académica y profesional, otros de haber sido desplazados por la violencia, y para sobrevivir tienen que dedicarse a actividades informales, de trabajo forzado y otros que buscan el dinero fácil cometiendo actos ilegales.






