El corregimiento de Los Tupes, en el municipio de San Diego, comenzó a ser intervenido por el gobierno departamental, teniendo en cuenta que fue una población sometida durante el conflicto armado en el Cesar.
La Gobernación del Cesar puso en marcha los trabajos para construir el espacio urbanístico de la plaza central de la localidad, situada a 15 minutos de la cabecera municipal.
La acción es una de las iniciativas del gobernador Luis Alberto Monsalvo Gnecco, para la reconstrucción de los derechos individuales y colectivos de los habitantes de esta humilde población, afectada en mayo de 2001 por una terrible masacre, en la que murieron ocho personas, entre ellas cinco menores de edad.






