Jennifer Dangond Padilla, nació hace 31 años en la margen derecha del río Guatapurí, y manifestó que durante todo ese tiempo ha visto los esfuerzos de las administraciones municipales por reubicar a las familias invasoras, pero el problema ha sido de nunca acabar.
“Eso no se acaba porque sacan a la gente de 100 casas y vuelven otros a invadir”, afirmó la ama de casa.
Hoy día ella, su marido y tres hijos, tienen los días contados en la casa de tablas, ubicada en el sector del 11 de Noviembre, a escasos 200 metros del río Guatapurí.






