Este gremio refutó la decisión del gobierno local de no haberles permitido que se ubicaran en el parque de Las Madres o la plaza Alfonso López, lugares donde en años anteriores la venta de libros y demás elementos escolares era mayor por lo que dejaba buenos dividendos y denunciaron que además de estar en un lugar inadecuado, debieron alquilar el lote por la suma de 18 millones de pesos la temporada que culmina a finales de la presente semana.
Un hueco en donde predominó el hacinamiento, así calificaron los vendedores de libros el lugar a donde fueron ubicados durante la temporada escolar, situación por la que se declararon en la ‘quiebra’ debido a que esta feria no les colmó las expectativas y en vez de obtener ganancias, lo que les quedó fue deudas, porque se les quedaron la mayoría de los libros y ahora no tienen cómo responderles a sus acreedores.
“Aquí venimos fue a sufrir, no a vender libros, porque este no es el lugar adecuado, no reúne las condiciones mínimas para una atención esmerada a sus potenciales clientes, para la próxima, es mejor que nos dejen en la calle y no nos metan en una especie de corral, porque eso fue lo que vivimos en carne propia, la gente no quería entrar aquí y quienes se decidían hacerlo, no se sentían a gusto”, manifestaron los afectados, quienes atribuyen el escalabro económico a la administración municipal.






