Después de año y medio de haber sido entregadas 85 viviendas rurales en la vereda Las Casitas, más de cien habitantes que no contaban con un hogar digno, hoy se quejan por el olvido de la administración municipal, que se había comprometido con la instalación de los servicios de energía y agua potable.
Hasta la fecha, los residentes de estas casas tienen que hacer malabares para poder acceder a estos servicios.
Álvaro Muñoz Arrieta, presidente de la Junta de Acción Comunal de Las Casitas, manifestó que como cabeza líder de la comunidad, todos ‘caen’ sobre él para que encuentre una solución a sus problemas.






