La Gobernación del Cesar, poco a poco, vuelve a la normalidad tras permanecer cuatro días cerrada por cuenta de cientos de indígenas que apoyan la minga nacional.
Tras varias horas de negociación, los líderes kankuamos, wiwas, chimilas y yukpas, cedieron ante la petición de permitir el normal funcionamiento del edificio Alfonso López, donde además de la Gobernación del Cesar, funcionan la Contraloría Departamental y la Asamblea, entidades estuvieron cerradas tras la toma del pasado martes.
En representación de la Dirección de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior, Bernardo Pinilla, fue uno de los mediadores entre la administración departamental y los indígenas de la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC.






