‘Villa Miriam’, un barrio que fue urbanizado por el extinto Instituto de Crédito Territorial, Inscredial, y luego pasó al Inurbe, se ha constituido en uno de los sectores del sur occidente de Valledupar, donde impera la inseguridad y sus miles de sus habitantes ya no pueden sentarse a dialogar en las puertas de sus casas y por ende, acostarse temprano por temor a ser blanco de los delincuentes, está lleno además de un ‘rosario’ de necesidades en materia de servicios públicos.
La ausencia de los gobiernos locales, para la solución de sus problemas básicos y el abandono a que han sido sometidos por la no inclusión de proyectos para la ejecución de obras de beneficio comunitario, es el común denominador de las críticas de sus más de 500 familias que aún abrigan y tienen centralizadas sus esperanzas en que algún día, reciban ese apoyo tanto de la Alcaldía, como de la Gobernación del Cesar, quienes han sido ajenos a suplir sus necesidades insatisfechas.
La poca presencia de la fuerza pública en las tres etapas que conforman el complejo urbanístico, fundado hace 28 años les ha permitido ganar terreno a los delincuente, a los consumidores de sustancias alucinógenas y demás actores de actos criminales, quienes hacen de las suyas en los sectores estratégicos para ellos poder cometer sus fechorías, tras atravesar otros barrios, para no ser reconocidos por sus familiares.






