Comprar el agua o recibirla sin costo y luego transportarla hasta los corregimientos del norte de Valledupar para el consumo diario, es una situación que afecta a los habitantes de esas poblaciones, quienes aseguran que el daño económico es apenas uno de los aspectos negativos de ese problema.
En el Corregimiento de Las Raíces no existe el servicio de acueducto y alcantarillado; el Inspector Rural, Hermes Rodríguez explicó: “Aquí lo que hay es poza séptica, tenemos dos plantas potabilizadoras, una construida en el mandato de Elías Ochoa y otra en la de Luis Fabián Fernández, pero no sirven”, dijo.
En las llaves de las viviendas llega agua con poca frecuencia y la población no la consume porque considera que no es apta para el consumo humano. Una de las plantas es de un material parecido al asbesto cemento y la otra a la que hace referencia el Inspector Rural está hecha de metal, y por esta razón los habitantes de la población aseguran que el líquido llega con partículas de óxido.






