La parte de atrás de la subestación eléctrica de Transelca fue convertida en un basurero a cielo abierto, porque poco a poco, personas falta de civismo, en especial algunos carromuleros, tomaron este sitio para arrojar basuras, animales muertos, podas, desechos, escombros y demás inservibles.
Los más afectados con esta situación, son los residentes en el barrio El Limonar debido a que les toca soportar la proliferación de plagas que se generan en este lugar y además los roedores y serpientes que se meten a las viviendas vecinas.
Los moradores perjudicados con esta situación, han tratado de impedir que desconocidos arrojen los desechos en el lote, pero algunos carromuleros hacen caso omiso a la advertencia y por el contrario amenazan de muerte a quienes les hacen el llamado de atención.






