En ‘Brisas de La popa’
¡Con culpa o dolo!; fue la expresión con la que el secretario de Planeación, Aníbal Quiroz quiso calificar el hecho vandálico presentado en la Invasión ‘Brisas de la Popa’, detrás de la sede del Batallón La Popa, donde la población atentó contra un tubo madre de 28 pulgadas, el cual fue perforado posiblemente con retro excavadora, lo que aumenta la transgresión de los invasores.
Aunque este representa un grave problema que en los últimos meses ha venido afectando el abastecimiento de agua en la ciudad, las autoridades no toman el control de la situación, dejando sin protección a la ciudadanía que paga por el servicio y mostrando cierto temor frente a los invasores que se han apoderado de manera ilegal y ‘a sus anchas’ de los territorios vallenatos.
Frente a la alarma con la que amaneció la ciudad ayer, el Gerente de Emdupar Luís Eduardo Gutiérrez Aroca visitó el lugar, descubriendo la magnitud del problema y de la grave situación que pudo haber ‘envenenado’ a los habitantes de la ciudad.
Con la maniobra con la cual los invasores intentaron rastrear el colector de la tubería sanitaria y depositar allí toda clase de residuos sólidos, dejó a más de 25 barrios sin el servicio, puesto que el tubo perforado fue el de agua potable que abastece a gran parte de la población.
La hipótesis manejada por el Gerente de Emdupar es que los daños pudieron ser muy graves ya que si en ese momento no hubiese presión de agua, al estallar los residuos de las aguas negras, con la apertura de las bocatomas, el agua hubiese podido arrasar con los desechos, contaminando a gran parte de la comunidad como consecuencia de la manipulación ilegal de las tuberías y la falta de compromiso de las autoridades que no están cumpliendo con sus funciones.
Frente al cuidado de las tuberías, el Gerente manifestó que Emdupar es una empresa prestadora de Servicios Públicos y no un escuadrón de policías, por ello, la empresa se encarga de suministrar el recurso, pero si no hay apoyo de las autoridades la calidad se sale de sus manos.
Con diligencia fue atendida la situación, que durante más de 24 horas dejó a la comunidad sin el recurso, por lo que este representa uno de los casos agravantes causados por las invasiones de la ciudad.
La comunidad pide respeto






