El robo de una olla con sopa en un puesto de comidas del barrio La Guajira, a pleno mediodía del pasado 24 de julio; el saqueo a cuatro iglesias católicas durante ese mismo mes y los innumerables casos de atracos callejeros y al sector comercio, son algunos hechos que han disparado la percepción de que Valledupar es una ciudad insegura.
“La inseguridad que hay es tan grave, que hasta la comida se la están robando”, declaró María Mercedes Medina, víctima del robo de la olla con sopa.
Uno de los casos que más revuelo ha causado fue el robo ocurrido el pasado 24 de julio, en la iglesia La Concepción, donde los delincuentes se llevaron dos millones de pesos, producto de las ofrendas.






