Son muchos los años que el Parque Didáctico lleva sin recibir la atención de la Administración Municipal, pese a que allí funciona la Ludoteca Naves Caritas Felices, escenario que podría ser bien usado para beneficio de los vecinos de los barrios La Esperanza Norte, Candelaria Norte y la Esperanza. Aunque la comunidad ha pedido a gritos su limpieza, durante años ha permanecido en el abandono y sobreviviendo por la caridad de algunos dolientes que gestionan recursos físicos y humanos para limpiar y mantener el parque que abarca una cuadra a la redonda del barrio Candelaria Norte, entre las calles 6B y 6C con transversal 23.
Ante ésta circunstancia, la primera Gestora del Municipio, Carmen Sofía Polo Llinás, comenzó a liderar unas acciones con el propósito de recuperar este espacio de recreación y esparcimiento, para que cumpla con el objeto social para el cual fue creado, donde los niños y niñas, aprendan de manera divertida, viviendo en armonía, experimentando y adquiriendo habilidades y socializándose con otros jóvenes de su edad, con su familia y su comunidad.
Por su parte la jefe de la oficina de Gestión Social, Darling Guevara Gómez, manifestó, que en este acto se harán presentes diferentes estamentos como Interaseo, Secretaria Local de Salud Municipal, Amoblamiento Urbano, Ejercito Nacional, Defensa Civil Colombiana. Estas entidades estarán realizando podas de árboles, corte de maleza y arreglo de las plantas ornamentales y recolección de inservibles, para que este vuelva a ser un lugar lúdico de espacio amplio y seguro, con un buen surtido de juegos adecuados que permitan el ingenio, la creatividad e inventiva de todas las personas que se den cita en este lugar.
El Parque Didáctico de Valledupar ha sido golpeado por la delincuencia común, y por la inasistencia de la Concesión de Alumbrado Público ha permanecido a oscuras, convirtiéndose en un punto delincuencial que pone en riesgo a los habitantes vecinos.
En el lugar los robos de los juegos y de material del Parque ha sido una constante durante los últimos meses y aunque hay quienes velan por el recinto, algunos asistentes del lugar no tienen cuidado con los recursos del mismo y dañan los implementos como las llaves de agua, tubos del acueducto y luminarias.






