En medio de temor trabajan los funcionarios del Hospital Eduardo Arredondo Daza, del barrio San Martín, al sur de la capital del Cesar, que exigen a las autoridades garantías para desempeñar su labor.
El miedo radica, en los hechos registrados el pasado domingo a las 11:25 de la noche, cuando a bordo de una motocicleta dos hombres armados ingresaron al centro asistencial con una mujer herida a bala.
"Una vez los médicos comienzan a atender a la herida uno de estos delincuentes aprovecha el acto de confusión para doblegar a los vigilantes y despojarlos de su arma de dotación dentro de las instalaciones del hospital", relató el médico Leonardo Maya, gerente del centro asistencial.






