Hay tres colegios en el sector
Con gran preocupación, los habitantes del barrio Villa del Rosario son testigos del riesgo a que se ven abocados los estudiantes de tres instituciones educativas del sector y la población adulta mayor cada vez que deben atravesar las calles, ante la alta velocidad con la que circulan vehículos particulares y de servicio público, así como los que transportan escombros, y las motocicletas que deben compartir la calle 31 como doble sentido en un sólo carril que se encuentra pavimentado, toda vez que los conductores se resisten a transitar por el que se encuentra sin pavimentar.
En la vía se encuentran ubicados sitios de gran congestión como el colegio “Francisco Molina Sánchez”, la Casa Taller de la Adolescente Embarazada, la escuela de música de Andrés “El Turco” Gil y una sede del hospital “Eduardo Arredondo Daza”, así como las instituciones educativas “José María Vargas Vila” y “Jaime Molina”, lo que genera un gran flujo vehicular y peatonal que debería ser regulado con señales de tránsito o reductores de velocidad que son solicitados por los moradores del barrio.
Los vecinos del barrio Villa del Rosario llamaron la atención de la Administración Municipal para que ubique reductores de velocidad lo mismo que señales de tránsito, y anunciaron que de no recibir respuesta positiva están dispuestos a unirse para adelantar esta actividad y contribuir con las condiciones de movilidad de los moradores del sector que ya no aguanta más el peligro al que se ven sometidos cada vez que tienen que atravesar la calle 31.






