El fenómeno de los parques de la ciudad sumidos en la destrucción y el olvido, es una realidad que cada día es más notable, por más inyección de recursos que asegura la Concesión de Amoblamiento Urbano, gasta en mantenimiento y adecuación de estos espacios de recreación, su estado es cada vez más deplorable poniendo en duda dichas inversiones.
Cuatro barrios ubicados al occidente de la ciudad, claman por unos espacios de recreación dignos para sus niños y jóvenes que deben desplazarse a otros sectores, por que los parques con los que cuentan sus barrios no se les pueden llamar parques.






