Suspender las clases y armarse de carteles con mensajes de reclamo, fue la mejor forma que encontraron los estudiantes del Colegio Loperena Garupal para exigirle a las directivas del plantel educativo la entrega de las baterías sanitarias.
Según Karen Jiménez Gil, personera estudiantil, no reanudarán las clases hasta que no se les mejore las condiciones, ya que desde hace dos meses hacen sus necesidades en condiciones deplorables, y lo más triste es que las nuevas baterías sanitarias ya están terminadas.
Son realmente antihigiénicas las condiciones en que se encuentran los baños improvisadas, donde 1700 alumnos, aproximadamente, deben realizar sus necesidades desde hace más de dos meses desde que iniciaron las obras para cambiar las baterías sanitarias, un lugar que no cumple con las mínimas condiciones de sanidad y lo peor, es que la adecuación de las baterías ya está terminada pero, al parecer, por un problema jurídico no han sido entregadas, así lo indicó la rectora Lilian Brito Mindiola.






