Con una humareda en el interior de sus viviendas, amanecieron ayer los habitantes de los barrios El Limonar y Villa Maruámake ante la quema desmedida de basuras en las instalaciones de la subestación de energía Corelca.
La acción de pirómanos causó molestia a las cerca de 40 familias residentes en el sector, que respiraban con dificultad por efecto del humo, por lo que se vieron obligados a cerrar sus puertas y ventanas.
Por la zona existe un Jardín Infantil que no pudo dar clases porque los niños tosían de manera frecuente.
Los bomberos llegaron al predio ante el llamado de la comunidad y apaciguaron la emergencia, haciendo un llamado a las personas de no prender fuego a inservibles por el peligro que representa. “El primer reporte lo recibimos a las 11:00 de la noche y otro a las 9:00 de la mañana de ayer; este problema se ha tornado constante en esta zona”, aseguró uno de los voluntarios del Cuerpo de Bomberos.






