Un panorama desolador se divisa en la urbanización Los Cocos, ubicada al suroriente de Valledupar, en donde el acceso es casi que imposible, debido a la dificultad de sus calles por los inmensos lotes enmontados y llenos de basuras.
El deprimente paisaje lo conforman grandes predios, que permanecen en la inmundicia con llantas, animales muertos y demás residuos que causan olores pestilentes, que ocasionan contaminación ambiental y que en época de lluvias se convierten en un foco de proliferación de dengue.
Como si fuera poco, los habitantes deben soportar el humo que es producido por la quema de desechos, situación que ha puesto en peligro la vida de varios pequeños, entre esos la de una menor, que habita cerca de los predios y que adquirió bronconeumonía.






