Amaneceres del Valle, es uno de los barrios más humildes de Valledupar, ubicado a 200 metros de la laguna de oxidación El Tarullal, la cual recibe el 30 por ciento de las aguas residuales producidas en esta capital, que luego van a parar al río Guatapurí.
El Tarullal, tiene 29 años de haber sido concebido para recibir los vertimientos de aguas residuales de100 mil habitantes y actualmente está sobrecargado por el crecimiento de la ciudad.
Según la oficina de Planeación Municipal, las zonas residenciales debían estar mínimo a un kilómetro de distancia de esta planta de tratamiento. Sin embargo, Carlos Borres y su esposa, son los vecinos más cercanos de El Tarullal, y por ende los más afectados.
“Vivimos a 200 metros de la laguna y a escasos 15 metros de la acequia ‘Los Quintero’, que también es contaminada por las aguas residuales que se filtran”, precisó.






