Soportando las inclemencias del sol, resguardados con cartones, ramas de árboles, sombrillas o paños en sus cabezas, los desplazados del Cesar que aspiran a postularse al proyecto de ‘Nando Marín’ en Valledupar, permanecen a las afueras del colegio Comfacesar a la espera de registrarse en esta convocatoria.
Largas horas de espera de pie deben de aguantar adultos mayores, mujeres embarazadas y niños, entre otras personas, quienes madrugan al sitio u optan por dormir allí para ser atendidos con prontitud. Otros se sentaban en el piso o se amparaban de los árboles que existen en el lote enmontado, ubicado al frente de la entrada que habilitaron para la atención.
Producto de la extenuante jornada, varios abuelitos y personas enfermas sufrieron desmayos, sin contar con nadie que los socorriera.
La población desesperada por afrontar esta situación alzó su voz de protesta para solicitar a las autoridades que los traten con más dignidad, argumentando que no es justo que para esta actividad donde acuden tantas personas no asignen carpas ni personal asistencial.






