Cerca de cuatrocientas familias que habitan en el barrio 25 de Diciembre de Valledupar localizado a un costado de la malla vial del aeropuerto ‘Alfonso López’, se acostumbraron al estruendoso ruido de los aviones que entran y salen diariamente. Después de treinta años, aprendieron a convivir con esta situación y cuando pasan las aeronaves es como si nada.
A lo que no han podido acostumbrarse los habitantes de este barrio, es a una serie de necesidades en materia de prestación de servicios públicos y de inseguridad, que los mantiene preocupados y pese a las solicitudes reiteradas a las autoridades locales, ha sido imposible que obtengan una respuesta favorable.
A esto se suma que la fuerza pública no hace presencia permanente y la única calle pavimentada, es una avenida ancha que da acceso al terminal aéreo, que inicia desde la calle 44, diagonal al hospitalito ‘Eduardo Arredondo Daza’ por donde circulan a diario centenares de vehículos.






