El antiguo parque Santa Lucía está ubicado en las afueras del hospital Rosario Pumarejo de López y comprende amplias zonas verdes; sin embargo, hoy es considerado un monumento al abandono y la desidia de los gobernantes, toda vez que se encuentra en total estado de deterioro y se ha convertido en basurero y hogar de muchos indigentes.
Los vallenatos no lo consideran como parque dado que el lugar ha sido invadido por vendedores ambulantes y estacionarios que contribuyen a estropear el entorno.
A pesar de que no fue construido como parque de diversiones por lo que no se le dotó de juegos infantiles, se ideó como un lugar donde las personas pudieran respirar aire puro, leer un buen libro aprovechando la frondosidad de sus árboles y la vegetación, el parque Santa Lucía cumplió, tal vez en sus primeros años, esa función pero en la actualidad necesita de una urgente intervención por parte del gobierno municipal a través de la concesión de Amoblamiento Urbano que es el ente encargado de recuperar los parques para beneficio de las comunidades.
Problema de las basuras
Doña Elizabeth Mármol es una vendedora de golosinas que lleva más de 6 años instalada en el parque , esta septuagenaria mujer advierte que en el pasado se gozaba de un parque limpio dado la responsabilidad de las administraciones que adelantaban jornadas de limpieza con frecuencia para mantener reluciente el lugar, “yo llego aquí a las 5 de la mañana y barro el lugar en el que me ubico, por eso este frente siempre permanece limpio pero ya en estos tiempos se ve muy poca gente del gobierno limpiando el parque y la gente también se encarga de botar la basura en el piso“, dijo con tristeza.
El parque Santa Lucía solo fue dotado de pocas bancas que hoy están deterioradas lo mismo que las primeras canecas de basura entregadas por la empresa Interaseo, “menos mal que nos pusieron unas nuevas porque en el parque no había muchas canecas y por eso la gente se acostumbró a tirar la basura”, dijo doña Elizabeth.
Los árboles fueron parte fundamental de este lugar por eso cuando fue construido se sembraron muchos de ellos, que con el paso del tiempo se han secado o han contraído enfermedades ante la mirada indolente de vallenatos y gobernantes que no están haciendo nada por recuperarlos.






