“En este barrio roban más de día que de noche y todos los habitantes del sector hemos sido víctimas de los delincuentes”: Arístides José Díaz.
La delincuencia en el barrio Pupo no para. A diario se presenta más de un caso de hurto en el sector, situación que mantiene en zozobra a la comunidad, quienes afectados por el vandalismo aclaman presencia de los agentes de la Policía Nacional.
Según los habitantes del sector, la falta de iluminación por el mal estado de las lámparas aumenta el número de asaltos, acrecentando la presencia de personas que buscan lugares inhóspitos para consumir sustancias alucinógenas.






