Las calles congestionadas debido a los semáforos apagados y locales comerciales cerrados, fue el panorama más común este miércoles en un vasto sector de Valledupar y los corregimientos del norte, durante las casi 10 horas que estuvo suspendido el servicio en esta capital.
Aunque reconocen que ya casi no ocurren estos apagones tan extensos, la comerciante Geidi Torres, asegura que cuando no hay energía las ventas son las principales afectadas.
“En primer lugar el almacén queda totalmente oscuro y la gente no va a ver el calzado, además el calor últimamente ha incrementado demasiado y quedamos sin abanicos”, explicó.






