En un verdadero misterio y en un dolor de cabeza para los operarios dela Empresa de Servicios Públicos de Valledupar, EMDUPAR, se ha convertido una corriente de agua que sale día y noche por varios tubos de PVC del hospital ‘Rosario Pumarejo de López’.
El agua, que no se sabe si es residual o potable, corre hacia una de las rejillas del alcantarillo pluvial, pasando por el frente del servicio de urgencias del primer centro asistencial de la ciudad.
Aunque son varias las visitas que han realizado expertos de la empresa prestadora del servicio en busca del problema, la situación sigue causando molestias a los vecinos del sector e inclusive a los mismos empleados, funcionarios, familiares de pacientes, visitantes y desprevenidos transeúntes.






