Como un Toque de queda ´disimulado´ calificaron los propietarios y administradores de establecimientos públicos nocturnos, la medida decretada recientemente por el Gobierno Municipal.
El gremio de comerciantes se mostró inconformé frente al manejo del decreto en mención, máxime cuando no fue concertado ni socializado con los mismos, y por el contrario se actuó de forma impositiva sin analizar el impacto social y económico a más de 500 establecimientos en la ciudad.
Sostuvieron que el primer lesionado sería Valledupar, debido a los aportes que como contribuyentes estos negocios generan a las arcas municipales, como es el pago del Predial, Industria y Comercio, impuesto bomberil e inspecciones en salud.






