Según la denuncia de los propietarios de negocios, durante todo el día, los vendedores de pescado mojan sus productos para darles la apariencia de frescura, pero incomodando a los peatones que deben mojarse los pies con el agua fétida, y a los conductores que deben transitar con cuidados para no salpicar a la gente.
Además de la incomodidad con las calles mojadas, las aguas que corren por el lugar quedan estancadas en los tramos de la que se encuentra en mal estado y con el paso de las horas se pudren, afectando el ambiente con el calentamiento del sol.
Aunque esto no parece una denuncia grave, resultan más fuerte aún los problemas sanitarios que presuntamente se presentan en el lugar, que han sido evidenciados por los vecinos del sector y ante los cuales, la secretaría de Salud y la oficina de Espacio Público deben tomar medidas, ante los supuestas ventas de productos en estado de descomposición y algunos prácticas antihigiénicas.






