El estado de deterioro del colegio Nacional Loperena, sigue siendo una preocupación entre la comunidad de estudiantes y docentes, debido a que pasa el tiempo y las autoridades no se pronuncian ante la carencia de atención del Monumento Nacional que amenaza con desplomarse.
Las gestiones no se han hecho esperar, pero aunque parezca un caso de fácil solución se ha convertido en el ir y venir de los administrativos, puesto que por ser un Monumento Nacional y parte del patrimonio Cultural de la Nación, ha requerido de muchos trámites para la solicitud de intervención; luego de las gestiones, el Ministerio de Cultura respondió con algunas recomendaciones que le cuestan 200 millones de pesos al Municipio y luego de la cifra estimada, la Administración ha guardado silencio.
El mal estado de los baños y parte de la estructura del colegio, representa un gran peligro porque podría venirse a pique y en caso extremo causarle la muerte a un estudiante o a cualquier ciudadano que transite por la parte posterior de la institución.
La situación evidencia la necesidad de restaurar las paredes fisuradas ya que desde hace dos años han evidenciado el deterioro natural del tiempo, amenazando con desplomarse una pared completa junto con las columnas que las sostiene.
Según manifestaciones de la Asociación de Padres de Familia, docentes y administrativos, es que pese a la gestión adelantada no les solucionan nada y una ‘acción preventiva’ emitida hace algunos meses a la Procuraduría y la Contraloría, manifiesta la urgencia de la restauración y la indiferencia de la administración frente al caso.
El secretario de Educación Municipal, Julio Cesar Barrios manifestó que desde la Administración del Alcalde de Valledupar, Fredys Socarras Reales, ya se está haciendo un análisis de cada una de las acciones para la transversalidad de los recursos, no sólo para el colegio Loperena, sino también para las instituciones educativas de Valledupar; refiriéndose al caso específico del colegio Nacional Loperena, el secretario indicó “este es un caso delicado por ser de carácter nacional por lo que hay que trabajar de la mano con la ley y esperar a que se expidan los proyectos pertinentes para la ejecución de las obras en la institución.
Un nuevo recorrido por los medios de comunicación revive el caso que mantiene en situación de abandono a la institución y recobra el sentido del monumento histórico no como una representación vil del paso de los años, sino como el colegio que ha parido artistas, políticos, músicos y grandes juglares que han inmortalizado la historia de Valledupar.






